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Sergio A. González Bueno

Sergio A. González Bueno

Persigo la oda del gol; un soneto de campeón; un poético caño, una trova de 'rabonas'; una estrofa de Diez; una copla de aliento... ¡Fútbol y letras!
Sergio A. González Bueno

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Al borde del abismo, Argentina se encomendó al dueto de zurdos. ¿Quiénes lo componen? El director de orquesta Jorge Sampaoli y el primer violinista Leo Messi. Agobiado por la clasificación y sin margen de error, Tapia pateó el tablero. Adiós, Bauza. Bienvenido, Sampaoli. Contrarreloj, la AFA democratizada jugó en la Liga de Zurich como en los tiempos de Julio Grondona.  En territorio suizo, la dirigencia operó y goleó a los escépticos. ¿Cómo fue la estrategia? Contrató al abogado español Juan de Dios Gómez (bufete Ruiz–Huerta & Crespo), cuyo vínculo con Infantino abrió las puertas del indulto. Secundado por Andrés “Patón” Urich y Ariel Reck, el trío de letrados consiguió lo que parecía una utopía: el perdón a Leo Messi. El borrón y cuenta nueva trajo alivio a granel. Finalmente, el “10” jugará frente a Uruguay en la Final del Mundo que Argentina disputará el 31 de agosto en el emblemático Centenario. Euforia al margen, ¿cuánto le costará a Tapia y Angelici el favor de Infantino?

Vayamos al fútbol. Sampaoli es un DT con un ideario ecléctico. El protagonismo lo desvela. La cultura del juego es su norte. Aunque el pragmatismo lo define. Bielsa lo radiografió con certeza: “Sampaoli es un entrenador superior a mí. ¿Por qué razón? Porque él no es inflexible con su idea”. Con el ingenio que lo caracteriza, el exDT de la Selección dio en la tecla. Sampaoli mutará sistemas conforme el rival. Difícilmente veamos un once de memoria. El equipo será tácticamente versátil. El cuerpo técnico tiene una premisa superadora. En cada partido, el once elegido deberá estar capacitado para jugar con diseños variopintos. Línea de tres o de cuatro; medios posicionales o de corte; interiores con buen pie y laterales volantes que se desdoblen en defensa y ataque; mediapuntas con ingenio, capacidad asociativa y altruismo; “9” de área o falso nueve… En la alta competencia, los títulos (y los triunfos) se definen por detalles. Obsesivo, Sampaoli pretende reducir a la mínima expresión el margen azaroso del fútbol. Identidad, estrategia y funcionamiento. Así se resume la ideología del nuevo entrenador argentino. Hay olor a Bielsa 3.0 en el predio de Ezeiza.

La lista bautismal del flamante DT tuvo sorpresas. Y las ausencias de Lavezzi y Agüero, dos históricos de la Selección. ¿La convocatoria destacada? Mauro Icardi. Sin minutos en la gira de Australia y Singapur por un inoportuno desgarro, el capitán del Inter se perfila para ser el  “9” de Sampaoli. ¿Qué piensan los futbolistas argentinos del flamante DT? Que por primera vez en mucho tiempo –excluyendo la etapa de Sabella– Argentina tiene un entrenador de elite.  Las primeras impresiones fueron muy alentadoras. El entrenador informa a los futbolistas sin agobiar; brinda soluciones y es conceptualmente brillante. Seduce su discurso y su idea. Gustan sus métodos de trabajo, emparentados al primer mundo del fútbol. Resumiendo, el capitán Messi está exultante con el cambio de estratega. El zurdo de Casilda entró con el pie derecho en el grupo…

A propósito de Messi, el “10” tiene entre ceja y ceja la final del Centenario.  Clasificar a Rusia es su primer gran objetivo. ¿El reto mayor? Ganar el Mundial de Rusia. Leo cerró una temporada signada por la frustración colectiva y el éxito personal. En el balance, el saldo es negativo. Un competidor de su alcurnia no se conforma con marcas personales. En la Selección jugó muy poco. Sobre todo, en las eliminatorias. Al FC Barcelona lo sostuvo con fútbol, goles y actuaciones estelares. Pero la magia de Leo resultó insuficiente. Hace tiempo que el Barça perdió la identidad. De a poco, el juego posicional mutó en anarquía. Encomendarse a la MSN indigestó al equipo. Ergo, el Barça saludable empezó a visitar seguido al médico especialista en estilo. A punto de contraer matrimonio y acordada su renovación con el Barça, Messi proyecta y se ilusiona. En Rusia, Leo jugará su último Mundial en plenitud física. En la madurez de su carrera, el “10” no puede equivocarse. Llegar fresco y lúcido a la cita mundialista será su meta. Pícaro, Sampaoli declaró: “No queremos que venga Messi a la Selección. Queremos que venga Leo”. El guiño al capitán fue una declaración de principios. ¡El zurdo de Casilda quiere en el equipo al zurdo de la calle Lavalleja!