El filme narra la historia de Carlos Robledo Puch, uno de los mayores asesinos en serie de Argentina.

Con apenas 20 años, Carlos Robledo Puch entró a la cárcel con un prontuario que pone los pelos de punta: 11 homicidios, 40 robos, un delito de abusos sexuales, dos raptos, ser cómplice de una violación y haber intentado otra. El caso conmocionó a la sociedad argentina de principios de los años 70 y mucha tinta corrió sobre la sangre ya de por sí derramada.

Más de 40 años después, cuando el condenado a cadena perpetua sigue aún hoy con vida y en prisión –es el preso con más años de encierro de la historia penal argentina- , llega a la gran pantalla la película que narra su historia. Dirigida por Luis Ortega y protagonizada por el joven actor revelación Lorenzo Ferro, hijo del conocido actor Rafael Ferro, el largometraje se ha convertido en el más visto de lo que va del año en nuestro país, después de recibir un gran aplauso en el último festival de Cannes.

Guapo, rubio, de ojos azules, y cara angelical, con un gran poder de seducción, Robledo Puch venía de una familia de clase media, sin dramas ni conflictos destacables que pudieran justificar su conducta. Era, simplemente, un psicópata que cometió todos esos crímenes con la ayuda de dos cómplices y amantes a los que la policía sospecha que también mató.

Carlitos, en su nueva escuela, en el comienzo de su adolescencia, conoció a Ramón (Chino Darín), hijo de una familia de delincuentes y con él descubrió el amor y su verdadera vocación: la delincuencia. Tras preparar junto su primer golpe, comienza para él una vida llena de pasión, robos, mentiras y asesinatos, hasta que lo atrapa la policía. Uno de los inspectores que llevó su caso fue quien le puso el apodo por el que se lo conoce y que inspiró el título de la obra, El Ángel de la Muerte.

Chino Darín, Cecilia Roth, Mercedes Morán, Daniel Fanego, Luis Gnecco y Peter Lanzani completan el elenco de la película producida por Pedro Almodóvar, estrenada en España el 31 de octubre.