IFA7 promueve y organiza torneos nacionales e internacionales de un juego que va ganando popularidad. El amateurismo y el sueño de representar al país en un torneo internacional choca con las limitaciones de una actividad que necesita el aporte económico para continuar su crecimiento.

Por Nico de Pascua para Argentinos.es.

La reciente participación del seleccionado argentino de fútbol 7 en el mundial de la especialidad, es la punta del iceberg del desarrollo de este formato de juego a nivel internacional. A través de la iniciativa de la International Football Association 7, esta ágil y atractiva variante del deporte más popular del mundo comienza a ganar adeptos en todas las latitudes.

De este modo concurrieron a Guatemala 14 seleccionados de Sudamérica, Norteamérica, Centroamérica, Asia, Europa y África que compitieron en octubre pasado en el primer mundial de la disciplina. Entre estos combinados nacionales que se dividieron en cuatro grupos, estuvo presente un representativo argentino que superó la fase de grupos con tres victorias en igual cantidad de compromisos. Sin embargo cayó en cuartos de final ante su similar de Uruguay, que contó en sus filas con jugadores de gran experiencia en el fútbol profesional como Álvaro Recoba, Pablo Lima, Antonio Pacheco, Gabriel Cedrés y Claudio Flores.

El seleccionado nacional también tuvo presencia de un ex futbolista. Sebastián Cobelli, con pasado en Newell´s Old Boys, Huracán, Talleres y Belgrano de Córdoba, entre otros clubes de Argentina, Europa, Asia y América, aportó su cuota goleadora a un equipo que debió lamentar la ausencia de Christian ‘Kily’ González, su figura más reconocida.

El resto de la nómina dirigida por Sergio Barreda está integrada, en su mayoría, por jugadores amateur reclutados en los certámenes de fútbol 7 que se disputan en distintas provincias. Pero la reciente creación de la Superliga, que se disputa en la zona oeste del Gran Buenos Aires y espera la pronta apertura de nuevas sedes en zona norte y La Plata –además hay chances de otra sede en Capital Federal-, ya ha aportado 4 nuevos integrantes al seleccionado y promete ampliar las posibilidades de encontrar nuevas figuras.

Sin embargo la escasez de recursos económicos externos hace mella en la economía del seleccionado. Los propios jugadores deben cubrir los pasajes y la alimentación –entre 1500 y 1800 dólares por jugador para cada competencia-, mientras los directivos, encabezados por Adrián Corrales, aportan el dinero para la inscripción y la mayor parte de la indumentaria, con la ayuda de algunos sponsors. Esto hace que el seleccionado se vea diezmado ante la ausencia de algunos de sus integrantes, debido a la imposibilidad de afrontar los gastos –o de eludir los compromisos laborales en las fechas estipuladas- para los tres torneos anuales que IFA7 impone como condición a los representativos de los países afiliados.

La disciplina tiene entre sus principales características la inexistencia del fuera de juego, la realización de un ‘shoot out’ tras cada falta después de la sexta colectiva por período, un terreno de juego del tamaño de la mitad de un campo de fútbol profesional y porterías de 5 metros de largo por 2,20 de alto, además de algunas diferencias en las penalizaciones por tarjetas amarilla y roja. De este modo se intenta lograr un juego abierto y ofensivo que resulte atractivo al espectador, convirtiéndose en una puerta grande para todos aquellos futbolistas amateur que sueñen con representar a su país en una competencia internacional