El mercado de pases del fútbol argentino está dejando mucha tela para cortar. Con Boca y River a la cabeza, la mayoría de los equipos ha trabajado a destajo para conformar planteles a la altura de sus objetivos.

Por Nico de Pascua para Argentinos.es.

Con pocos días por delante el mercado de pases de la nueva Superliga ha entregado mucho movimiento. Tanto las ruidosas contrataciones realizadas por Boca Juniors y River Plate como los interesantes esfuerzos de otras instituciones con menores recursos han conformado una ventana de transferencia con buen material para destacar.

El mercado deja claro que Boca y River van por todo. Ambos han utilizado sus amplias billeteras para construir planteles muy fuertes y largos, que les permita competir con posibilidades en todas las competiciones. También se han desprendido de algunas de sus figuras por cifras rutilantes para el medio argentino. El ‘Xeneize’ consiguió más de 10 millones de dólares por el pase de Rodrigo Bentancúr, transferido a la Juventus italiana y decidió no renovar el préstamo de Ricardo Centurión. Pero incorporó al defensor Paolo Goltz, al colombiano Edwin Carmona, al promisorio Cristian Espinoza y a Ramón ‘Wanchope’ Ábila que jugará en Huracán hasta diciembre. River recibió millonarios dividendos por la venta de Sebastián Driussi al Zenit ruso y podría engrosar sus activos en los próximos días si se concreta la venta de Luca Alario al futbol alemán. En contrapartida, Marcelo Gallardo tendrá a mano un seleccionado  sudamericano. El colombiano Rafael Borré, el uruguayo Nicolás De La Cruz y los experimentados Javier Pinola, Ignacio Scocco y Enzo Pérez llegaron a Núñez para completar un plantel que ya poseía interesantes cuotas de jerarquía. Además regresó el defensor Alexander Barboza, que demostró condiciones para pelear un puesto en la zaga central millonaria durante su paso a préstamo por Defensa y Justicia.

También hubo movimiento en el resto de los denominados ‘grandes’. Racing se deshizo de varios jugadores. Vendió a Marcos Acuña al fútbol portugués y se desprendió definitivamente de jugadores como José Luis Gómez, Washington Camacho, Gastón Díaz, Francisco Cerro, Pablo Álvarez o Ezequiel Videla. Pero reforzó el ataque con nombres como Enrique Triverio, el colombiano Andrés Ibargüen y  el joven Martín Ojeda, y obtuvo los servicios del defensor Alexis Soto, de buen nivel en Banfield y del mediocampista Augusto Solari, proveniente de River Plate, además del retorno de Nicolás Oroz tras un paso excelente por Chacarita Juniors. Independiente recibió 9 millones de dólares por el pase de Emiliano Rigoni y se hizo con los servicios de Nicolás Domingo, Jonás Gutierrez y Fernando Amorebieta para sumar interesante experiencia al plantel que conduce Ariel Holan. Y San Lorenzo le quitó años a su plantel liberando, entre otros, a Néstor Ortigoza, Fernando Belluschi, Gonzalo Bergessio y ‘Tino’ Costa, e incorporando al talentoso Alexis Castro y al codiciado lateral derecho de Rosario Central, Víctor Salazar.

Los aspirantes a pelear por los cupos continentales también se movieron en el mercado. Banfield se quedó finalmente con Nicolás Bertolo e incorporó a Pablo Mouche y Jesús Datolo a sus filas. Estudiantes de La Plata, que vendió a Santiago Ascacíbar al fútbol alemán, iniciará el ciclo de Gustavo Matosas como entrenador con el defensor Gaston Campi, los atacantes Mariano Pavone, Lucas Melano, Pablo Lugüercio y Gastón Fernández, el mediocampista ecuatoriano Cristian Alemán y el promisorio Nahuel Estévez, proveniente de Comunicaciones, en sus filas. Godoy Cruz, ahora conducido por el uruguayo José Mauricio Larriera, negoció a su arquero Rodrigo Rey al Paok griego y lo reemplazó con el experimentado portero oriental Leonardo Burián. Además, consiguió los servicios del delantero Victorio Ramis, del mediocampista Felipe Rodríguez y de los defensores Christian Báez y Tomás Cardona.

Talleres de Córdoba se desprendió de varios jugadores y conformó un plantel más corto pero competitivo. Entre las salidas más importantes se registran los nombres de Sebastián Palacios, Leonardo Gil, el propio Ramis y Gonzalo Klusener. Y fiel a la costumbre de los últimos años, Frank Kudelka se concentró en fútbol de ascenso para contratar al ex arquero de Platense Ezequiel Mastrolía, al defensor Nahuel Tenaglia, proveniente de Atlanta y al delantero Mauro Ortíz, una de las principales figuras en el ascenso de Deportivo Riestra a la B Nacional. Además llegaron Junior Arias y Lucas Olaza desde el fútbol uruguayo y el joven delantero Luis Marcelo Torres a préstamo desde Boca Juniors. Colón adquirió a Jonathan Galván, a Gustavo Toledo y a Leonardo Heredia, un interesantísimo atacante que llega desde Almirante Brown y puede dar mucho que hablar. Lanús compró el pase de José Luis Gómez y logró el préstamo de Facundo Castillón y sumó al mediocampista Diago Giménez, a Ignacio Canuto y a Leonel Di Plácido. Rosario Central incorporó a Leonardo Gil, al defensor chileno Alfonso Parot y al goleador Fernando Zampedri, admás de obtener los préstamos del mediocampista uruguayo Santiago Fernández y a Marcelo Ortíz, de buen desempeño en Boca Unidos de Corrientes.

El resto de los clubes registró novedades destacables en el mercado de pases. Huracán armó un interesante plantel que conducirá Gustavo Alfaro. A los retornos de dos jugadores de muy buen nivel en la B Metropolitana como Gabriel Robledo y Lucas Merolla se suman las llegadas de Pablo Álvarez, Fernando Coniglio, Carlos Matheu, Adrián Calello y Christian Chimino, y los préstamos de Ramón Ábila, Nazareno Solís, del defensor paraguayo Saúl Salcedo y del arquero Juan Manuel García, proveniente del fútbol chileno. Vélez perdió a Pavone pero contrató a Bergessio y a Jonathan Cristaldo para equilibrar la balanza goleadora, recuperó a Matías Pérez Acuña y a Gastón Díaz y consiguió los préstamos de Federico Andrada y César Rigamonti. Tigre incorporó a algunos viejos conocidos como Denis Stracqualursi y Matías Pérez García, al tiempo que, fiel a la política de Ricardo Caruso Lombardi, revolvió entre los jugadores libres y el fútbol de ascenso para hacerse con los servicios de jugadores como Jacobo Mansilla, Maximiliano Caire, Lucas Passerini, Julio César Chiarini, Hamilton Pereira, Gastón Bojanich o Rodrigo Depetris.

Por último aparecen algunos nombres propio que arribaron a nuevos destinos y que vale la pena repasar. Leonardo Pisculichi retornó a Argentinos Juniors, Emiliano Papa reforzó las filas de Arsenal de Sarandí, Gervasio Núñez y Cristian Villagra se sumaron a Atlético Tucumán, Cristian Erbes y Cristian Campestrini firmaron por Chacarita Juniors, Adrián Cubas y Fabián Bordagaray jugarán en Defensa y Justicia, Nicolás Colazo pasó a Gimnasia a préstamo, Brian Sarmiento es nuevo jugador de Newell´s Old Boys, Matías Cahais, Cristian Nasuti, Ramón Lentini y Tomás Costa arribaron a Olimpo de Bahía Blanca y Jonathan Botinelli estará a las órdenes de Leonardo Madelón en Unión de Santa.

Con la ventana de transferencias a punto de cerrar aún queda margen para algunas novedades más. Podría haber algún nombre que, sin concretar un contrato puertas afueras de nuestra frontera o sin minutos en clubes de otras latitudes, puedan reforzar algún plantel en las próximas horas. Pero la mayoría de las cartas están echadas y ahora quedará ver como se amalgaman las individualidades al conjunto y la capacidad de los entrenadores para armar equipos competitivos pese a las diferencias de recursos. Con la pelota rodando será hora de evaluar la eficacia de cada equipo en el presente mercado.