The following two tabs change content below.
Betiana Baglietto

Betiana Baglietto

Redactora Jefa at Argentinos.es
Periodista, escribidora. Con un pie en cada orilla. Más de 10 años en España, y aún no pierdo el acento. Loca por Bruno y Mateo

Gabriela Tassile junto a Richard Gere

La chef santafesina radicada en Madrid brilla en el país de los fogones.

Ser la cocinera de Richard Gere de por sí valdría un reportaje. Podríamos hablar de cómo llega una a convertirse en la persona que piensa qué darle de comer a una de las grandes estrellas de Hollywood, de cómo es moverse por la cocina de su casa en Madrid, en la que para cuando viene a ver a su novia española, de cuáles son sus platos preferidos, qué manías tiene, cómo es en las distancias cortas…

Pero Gabriela Tassile tiene mucho más para contar de su intensa vida desde que decidió pisar suelo español, allá por el año 1993, cuando con apenas 23 años se tomó el avión siguiendo los impulsos de un amor “tonto y ciego” que pronto se acabó, aunque, habiendo hecho un viaje tan largo, ella decidió que no se iba a volver a casa tan pronto y con las manos vacías.

Eran tiempos en los que las parrillas argentinas comenzaban a florecer en España y Gabriela empezó a acercarse a los fogones desde el salón, como camarera de La Vaca Argentina (la de la calle Pintor Rosales de Madrid). El trato con el público se le daba genial, pero enseguida se dio cuenta de que poco recorrido tenía en ese puesto si quería crecer profesionalmente.

Tassile tenía claro que la cocina le encantaba, pero por aquel entonces no tenía tan claro que se pudiera vivir de ello, lo veía más como una vocación que como una profesión. Pero bastó con que aparecieran en su campo visual nombres como los de Arzak o Adriá, que empezaban a revolucionar el mundo de la gastronomía, para convencerse de lo contrario.

Seguir sus pasos no era cuestión de azar sino de ponerse a trabajar duro y el primer escalón a sortear consistía en formarse. Como su soñado Cordon Blue de París estaba lejos de su alcance económico, se apuntó en la más accesible escuela Hoffmann de Barcelona.

Durante un año Gabriela combinó sus distintos trabajos en Madrid –dando clases en la Escuela de Cocina Telva o trabajando para la empresa de catering de otra profesora- con sus viajes de fines de semana a la capital catalana para hacer el curso de chef.

En 2002, ya con casi una década de bagaje a sus espaldas se animó a dar el salto de montar su propia empresa de catering, sin dejar de dar clases, porque nada le apasiona más que compartir trucos y secretos que mejoren un plato. “Generas muy buenas vibraciones y la gente te lo súper agradece siempre”, celebra.

Si bien la cocinera quiso darle un toque internacional a su emprendimiento, toque que mantiene hasta hoy en día, su lado argentino está muy presente en cada cosa que hace y así también le gusta venderse.

El trabajo duro, la dedicación, la pasión, la bandera y, por supuesto, el talento que siempre también hace falta para destacar en cualquier campo, le fueron abriendo muchas puertas y su nombre se convirtió en todo un referente a la hora de asesorar a diferentes empresas gastronómicas: suyas son desde las recetas de empanadas del importador Benetti & Pecoraro, suya es la imagen del dulce de leche Chimbote que fabrica en España La Franco Argentina o suyos son los diseños de las cartas de restaurantes como el De María de Félix Boix o del pequeño bistró parisino de La Franco Argentina.

Con Ferrán Adriá, Andoni Luis Aduriz y Joan Roca. Alta Cocina

Tampoco hay evento importante relacionado con su tierra de origen en el que no esté presente su mano, como el encuentro con empresarios españoles que tuvo lugar durante la visita del presidente Mauricio Macri y para el que la chef preparó croquetas de humita, empanadas criollas o tablas de picada al estilo argentino pero con embutido español, en toda una demostración de fusión entre las cocinas de ambas orillas.

Durante el pasado mes de diciembre participó por tercer año consecutivo en la Feria de las Culturas que se organiza en el Matadero de Madrid. Allí cocinó un cordero patagónico al Malbec que pudo degustar todo el que pasaba por el puesto de la Embajada Argentina.

Sin la celeste y blanca de por medio también tiene un extenso currículum para desplegar, como su continuo trabajo para el sector de la banca (Bank of America, Merryl Linch…) o de la moda (Roberto Torreta, Devoto & Lomba o el recientemente desaparecido Jesús del Pozo).

Los grandes cocineros y los que quieren convertirse en ellos cuentan con su saber hacer también. Desde hace tres temporadas se ha convertido en una de las docentes que, entre capítulo y capítulo, forma a los concursantes de Master Chef en todas sus versiones y sus recetas son parte de las clases de la Escuela de Master Chef On Line.

Sin salir del mundo de la televisión, Gabriela está muy orgullosa de haber formado parte del programa de Disney Channel, 1, 2 Chef, enseñándoles a los niños a comer bien, con recetas saludables, medidas en calorías, y de una manera lúdica y pedagógica a la vez.

Aunque el trabajo que más tiempo le demanda es el catering diario de todo el equipo del popular show de Antena 3, El hormiguero, y de sus estrellas invitadas, para quienes elabora un menú especial. Gabriela puede presumir de haber cocinado para Tom Cruise, Will Smith, Charlize Theron o Richard Gere, entre los muchos actores que desfilan por la alfombra roja del programa de Pablo Motos.

El menú que diseñó para Gere fue tan de su agrado que provocó que la eligieran cada vez que el artista visita España. Y lo hace muy a menudo porque su actual novia vive en Madrid. “Es vegano y siempre me pregunta qué le voy a preparar. Tiene un trato muy cercando y todo lo que le sirvo le parece exquisito, es un comensal estupendo”, cuenta.

Casi dos páginas nos costó llegar al origen del artículo y confirmar que, como decíamos en el primer párrafo, Gabriela Tassile es mucho más que la cocinera de Richard Gere. Y tiene todavía un largo recorrido por delante, muchas ideas y varios desafíos a los que aportar su experiencia y conocimientos.

“Estamos en un momento súper dulce para la gastronomía, que se está estirando bastante. Hay un gran interés por la cocina, de aquí y de otros lugares del mundo, y por los productos de calidad. Tenemos ganas de comer mejor, diferente y que nos sorprendan”, afirma. Y agregar: “el reto ahora, sobre todo para la cocina argentina, es por un lado estético, ya no basta con hacer un plato correcto, debes además presentarlo bien y, por otro, de evolución, de repensar las recetas tradicionales. Presentar bien, currarte el emplatado, por ejemplo, de un Angus beef, hacer de él algo más complejo, si no queremos quedarnos como una cocina tradicional y regional. No es solo poner un bife con patatas fritas en el plato. Está pendiente ese salto que todavía casi ninguno de los restaurantes argentinos ha asumido”.

Tanta efervescencia culinaria convierte al comensal en alguien mucho más enterado y exigente y obliga a no dormirse en los laurales, a salir de la zona de confort. “El cliente demanda otras cosas. La cocina peruana o mexicana nos dan ahora mismo mil vueltas. Pero es un reto divertido el hecho de tener que pensar mejores versiones de los productos típicos. Si no nos queremos quedar atrás, hay que pillar las riendas. El empresario argentino de restauración no le ha dado hasta ahora importancia al cocinero, que es siempre el que está para hacer la minuta, sino al parrillero. Adolecemos de una alternativa al lomo alto, una buena pasta, una ensalada como Dios manda para el que no quiera escoger carne. Una berenjena rellena o una pascualina, por ejemplo, hay que trabajarlas, hacer pruebas, innovar. España es tan diversa gastronómicamente que no puedes quedarte atrás”, concluye.

Y en eso está Gabriela, sin descuidar por supuesto la mesa de Richard Gere, una historia que bien podría ser el motivo de un reportaje, sino tuviéramos tantas otras para degustar y saborear de la interesante vida y obra de esta santafesina de San Lorenzo.