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Betiana Baglietto

Betiana Baglietto

Redactora Jefa at Argentinos.es
Periodista, escribidora. Con un pie en cada orilla. Más de 10 años en España, y aún no pierdo el acento. Loca por Bruno y Mateo

El nieto de Estela de Carlotto, la presidenta de Abuelas, viene este mes de noviembre de gira a España con un repertorio de música argentina que interpretará al piano.

La noticia de su aparición fue de esas que, al menos por un día, concilia a todo un país, por más fractura y grieta que lo atraviese. Lágrimas, emoción, alegría y una enorme repercusión en todo el mundo causó saber que Estela de Carlotto, la presidenta de la Abuelas de Plaza de Mayo y todo un icono de la lucha por restablecer la identidad de cientos de niños robados a sus madres en cautiverio durante la última dictadura militar argentina, iba a tener la posibilidad de abrazar a su nieto.

Ignacio Montoya Carlotto es hijo de Laura Carlotto y Walmir Oscar ‘Puño’ Montoya, dos de los miles desaparecidos de la dictadura. Nació en 1978 y fue bautizado por su madre biológica como Guido. Pero Guido fue entregado a una familia de campesinos de Olavarría, y creció con el nombre de Ignacio Hurban. Hasta el 5 de agosto de 2014, que su tía Claudia Carlotto, titular de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi), llamó para confirmarle que sus sospechas eran ciertas y que se convertía así en el nieto restituido número 114.

Claro que, que se tratara del nieto de Estela de Carlotto, magnificó todavía mucho más su hallazgo y, a pesar de la templanza y sosiego con el que asumió la consolidación de su identidad, como a él le gusta llamarla, transformó su vida para siempre. Antes de subirse al avión rumbo a su primera gira internacional como pianista solista, él mismo nos cuenta que la música que practica desde que se enamoró de ella en un club de un pueblo cercano a su casa, fue un importante refugio desde el que afrontar el primer impacto y hoy su carrera, antes dividida entre la docencia, actuaciones y repertorio personal, se centra exclusivamente en tocar el piano.

A eso vendrá a España, a enseñar un repertorio que ha escogido con mimo entre lo más representativo de la música argentina y temas de su propia autoría. Madrid, Barcelona y Valencia son las ciudades en las que tiene programados conciertos, entre el 16 y el 24 de noviembre.

 

P. -Lo primero que me gustaría preguntarte es si esta es tu primera gira internacional en solitario, y cómo te preparas para algo así, qué cosas pasan por tu cabeza, qué te imaginas antes de pisar escenarios tan diversos y tan lejanos geográficamente.

R. Esta es mi primera gira internacional en solitario. La primera, digamos, ordenada. He viajado mucho para tocar el piano solo pero eran repertorios diferentes, circunstancias muy distintas. Esta es una gira ya pensada para tocar un determinado repertorio, entonces empecé pensando qué era lo que había que interpretar, armando posibilidades de combos de repertorios. Y lo vivo con mucha ansiedad. Ya sé lo que es tocar en escenarios que están muy alejados geográficamente de mi ciudad, de mi pueblo, de mi medioambiente, pero estoy con una ansiedad muy interesante, con mucha expectativas no solo de lo que me vaya a suceder a mí con la música, sino de lo que le vaya a suceder a los demás con mi músicas.

 

P. ¿Qué vamos a poder escuchar en tus conciertos?

R. Pensamos hacer una suerte de pintura, aunque de todas maneras siempre es algo arbitrario, de la música argentina, sabiendo a priori que es imposible pintarla toda, por la cantidad de cosas que hay y porque es muy compleja. Pero eligiendo las cosas más representativas y, a la par de eso, repertorio mío, entendiendo que mi repertorio también es argentino. Si bien no es tango, pero es, no es folclore, pero es, no es jazz, pero es. Es un repertorio que solo podía crecer acá en Argentina, entonces van a encontrar en algunas composiciones mías tangos de la Guarda Vieja, de Piazzolla, de la década del 40, algunas músicas folclóricas, alguna samba, de todo un poco en lo que es una pintura de la música argentina al piano.

 

P. -¿Cómo ha sido la elección del repertorio que traes? ¿En qué te has basado para elegirlo? ¿Obras argentinas unidas por qué hilo?

R. He pensado la elección del repertorio con mucho cuidado, la primera parte son cosas que yo ya tenía, que venía tocando y luego fui armando músicas del repertorio para compensar lo que faltaba. Paralelamente a eso escribí algunas cosas mías, compuse algunas cosas y revisé también algunas obras que tenía por ahí dando vueltas para eventualmente poder incluirlas. He pensado además no solo uno sino varias combinaciones de repertorio para poder ir variando y no quedarme con una sola posibilidad.

 

P. – Leímos que tu acercamiento a la música fue a partir de escuchar una orquesta en vivo en un club de Olavarría, contanos por favor un poco más de los inicios de esta relación entre vos y la música, el piano… 

R. La primera vez que escuché música fue en un club de Colonia San Miguel, un poblado cerca de Olavarría, donde yo vivía. Nunca había escuchado música en vivo, porque vivíamos en un campo muy alejado de la ciudad, sin electricidad, sin gas y ese impacto de escuchar música en vivo fue fantástico. Era el momento en que en Argentina estaban de moda los teclados Casio y había dos teclados en la banda y eso me impactó. A esto sumado que en el lugar en el que yo vivía había una pianola que no funcionaba, porque había pasado muchos días debajo del agua por culpa de una inundación que hubo en el 80, pero así y todo fue el primer instrumento que vi en mi vida, aunque no funcionara. Ver todo lo que podían hacer con los teclados me llenó de curiosidad y despertó algo en mí que fue muy interesante y que descubrí como algo que iba a ser importante en mi vida, y de hecho lo es.

 

P. – Tu historia de vida ha sido mundialmente conocida a partir de que se confirmó tu verdadera identidad, ¿cómo ha afectado eso a tu carrera artística? ¿ha cambiado algo?

R. El impacto de la noticia de la consolidación de mi identidad, me gusta llamarlo así, no me gusta hablar de “descubrir mi verdadera identidad”, porque yo ya sabía quién era, solo que no tenía noción ni de mi situación de adopción ni tenía tampoco en claro quiénes eran mis padres, mi familia biológica, aparte de eso pasaron tantas cosas en mi vida que naturalmente se llevaron puesta, en alguna medida, mi cuestión artística. Entre las muchas decisiones fuertes que tuve que tomar en los primeros momentos, los primeros días, fue refugiarme fuertemente en la música y eso hizo que una profesión que tenía dividida entre la música free lance y la exposición de mi repertorio, tocar el piano y la docencia, se volcara esencialmente hacia el hecho de tocar el piano y vivir de eso.

Otra cosa importante que me pasó artísticamente es que cambió mi vinculación con el repertorio. ¿A qué me refiero? Yo, desde siempre, he tocado y me ha gustado tocar muchísimas cosas, ha sido un gran desafío tocar diferentes estilos musicales. Me podía relacionar con el repertorio solo por el hecho de que me gustara la música. Ahora solamente me puedo relacionar con la música si tiene un valor afectivo para mí, aquellas cosas que realmente quiero desde un lugar muy afectivo.

 

P. – Imagino que al conocer la conexión entre tu padre y tus abuelos biológicos con la música, habrá sido como cerrar un círculo dentro tuyo… ¿sí?

R. Conocí, sí, la inclinación hacia la música de mi padre, que tocaba la batería, de mi abuelo (su padre) que tocaba el saxo, mis bisabuelos por parte de padre eran todos músicos, dentro de la familia Carlotto hay primos que se dedican profesionalmente a la música… Cuanto menos es llamativo. Verdaderamente creo que eso no explica la vocación, quizás sí la predisposición, es muy interesante ver cómo la música recorre un hilo genético dentro de mi vida.

 

P. -¿Qué tipo de melómano sos, qué te gusta escuchar, a qué conciertos te gusta ir?

R. Tengo muchísimos discos que me regalan y escucho con dedicación, pero generalmente es más lo que estoy tocando que lo que estoy escuchando, eso es real. Desesperadamente vivo buscando cosas nuevas, pero siempre vuelvo a mis 10 o 15 discos que son los que me acompañan siempre. Me gusta mucho escuchar conciertos, intento ir a todos los que puedo, sobre todo de artistas que quizás no son muy renombrados pero son los que más necesitan del público, estar ahí para dar apoyo. Aquí en Argentina hay un circuito underground muy fuerte, muy grande de creatividad pero no tanto de apoyo, y yo siento que tengo que estar ahí cada vez que puedo y me gusta mucho más escuchar música en vivo que en discos.

 

P. -¿Qué relación tenés con la música española, (si es que la tenés)?, ¿qué te gusta, conoces de aquí, si es que hay algo de eso?

R. La relación con la música española es de contemplación y admiración. En algún momento, acá en Argentina, hay una comunidad de cantadores bastante importantes y de guitarristas flamencos que tocan muy bien y por el año 2000 tuve unas experiencia laborales con ellos muy buenas e interesantes para descubrir una música que yo no conocía, de raíz española, la sensación que me dio es que si yo viviera en España tocaría esto y no otra cosa, si sintiera mi música por herencia no tocaría otra música seguramente. Luego descubrí otros artistas como el Chano Domínguez que hace cruces con el latin jazz y me parece fantástico, me encanta. Sé que me queda mucho por descubrir, pero es lo que he conocido acá. En Argentina también hay gran tradición de pueblos inmigrantes de música que tiene que ver más con lo bailable, pero eso lo llevo en otro lugar.

 

P. -En España se suelen realizar muchos ciclos artísticos por la Identidad ¿qué mensaje les darías a personas que, como vos, dudan acerca de sus orígenes?

R. Creo que la búsqueda de los orígenes biológicos es una cuestión extraordinariamente personal. Por la experiencia que tengo, no en lo propio sino en lo que veo en otros casos, es una necesidad a veces no muy grande, que a veces se posterga, pero que es algo siempre queda ahí. Es una pregunta que hasta que no se responde suele doler un poco. Me parece muy interesante poder resolverlo, sin tampoco sobreactuar. Uno por saber sus orígenes biológicos no es de la noche a la mañana diferente, es la misma persona que se ha construido, te gustan las mismas cosas, amas y repeles las mismas cosas de siempre, porque así somos. Pero sí la construcción del colectivo identitario dentro de uno es mucho más grande, sólida a partir de saber los orígenes biológicos.

 

P. -La verdad es una palabra que en estos últimos años habrá cobrado mucha importancia en tu vida, ¿cómo la definirías? ¿Y la culpa y el amor?

R. Aquí y en todos lados se empieza ahora a rescatar un concepto antropológico, filosófico, que es la pos verdad, es decir, la verdad como algo de lo cual se duda. A veces tengo la impresión de que hay tantas verdades como gente. Estamos transitando un momento en el cual el concepto de verdad ya no es lineal, ni unilateral, sino que se empieza a ramificar, contra lo que se pensaba, hay muchas construcciones de verdad que se están haciendo a través de los relatos, en la cotidianidad nuestra, en la vida social. En cuanto a la culpa y el amor, hay una frase muy interesante de Bertrand Russel que dice “el amor es sabio y el odio es tonto”. Me parece tan simple la frase como inteligente.

 

 

Todos los conciertos de Ignacio en España

  • 16 de noviembre a las 20 h en el café Berlín de Madrid.
  • 17 de noviembre a las 21 h en el restaurante Gourmet Paris de Valencia.
  • 18 de noviembre a las 21 h en el Real Monasterio del Puig de Valencia.
  • 19 de noviembre a las 23 h en el pub La Caverna de Valencia.
  • 23 de noviembre a las 22 h en Slow Barcelona.
  • 24 de noviembre a las 19 h en el Consulado Argentino en Barcelona.