Un puñado de músicos argentinos residentes en España se juntan cada año para rendir tributo al rey del blues.

Si Pappo levantara la cabeza, seguro se pondría feliz al comprobar que un puñado de locos por el blues como él, al menos un par de veces al año, se reúnen para recordar sus canciones.

Lo más curioso es que esas reuniones no acontecen en ningún pub ni boliche del circuito musical porteño sino, por ejemplo, en un garito de Madrid, como sucederá el próximo 10 de marzo. En la sala Héroe (Metro Bilbao) volverán a sonar los temas del artista argentino, cuando se cumplen 12 años de su muerte en un accidente de moto, en Luján.

El tributo es culpa de La Chevy que, más que una banda, es un evento para homenajear al músico. Así le gusta definirlo a su creador, Juan Pablo Medina, más conocido como Chevy. “Es como cuando un grupo de amigos se junta en torno a un fogón a tocar, a fumarse un faso y a tomarse una birra. Lo hacemos, como mucho, dos o tres veces al año, pero es una cita fija ya en nuestro calendario desde que empezamos en 2006, al cumplirse un año de su fallecimiento”.

La Chevy son él, Javi Litterini y Fer Soneira, aunque en cada concierto, son muchos los amigos que se suman al fogón, todos con pasaporte argentino, porque la norma de oro para subirse al escenario es haber crecido con Charly García, Pappo y Spinetta, haber “escuchado, mamado y entendido” el rock patrio, “tan rico, tan nuestro, tan personal y tan inexplicable”.

Leonor Marchesi, Gustavo Gregorio (bajista de Pappo), Gaby Soule, Sergio León, Mariano López, Martín Laude, Gabriela Weiss, Guille Silveti, Eze Gruber, Pato Frank y Davis Roldán son algunos de los invitados para esta ocasión, con nada menos que Miguel Cantilo poniéndole la voz a las canciones de Norberto Napolitano y a muchos otros clásicos del rock nacional.

Eso sí, en la pista, coreando, bailando o aplaudiendo, el espectador se puede encontrar con público argentino, por supuesto, pero también con muchos españoles que, gracias a La Chevy, han llegado a conocer la obra del hombre al que BB King invitó a tocar cuando quiso reunir a los mejores exponentes mundiales del blues y del que dijo que parecía nacido al sur del Misisipi.

A Chevy, rockero desde los ocho años, cuando descubrió un disco de Kiss de su tío, Pappo lo impresionó de igual manera desde pequeño. Y tuvo la suerte, a los 14 años, de cruzárselo en Buenos Aires, en una de esas anécdotas que se guardan para siempre. “Iba en un taxi y lo vi desde la ventanilla, estaba cagando a patadas un coche. Me bajé y le pedí por favor que me firmara un autógrafo, aunque sé que esas cosas no le gustaban, se río y me firmó una servilleta. Ya viviendo en Madrid, me lo volví a encontrar cuando vino a dar un concierto y se lo conté, por supuesto no se acordaba, pero fraternicé, sentí una conexión con quien yo considero uno de mis mentores. Por eso cuando se murió me propuse que tenía que sonar para siempre en Europa”.

La promesa lleva ya más de diez años cumpliéndose. Larga vida al rock y al blues de Pappo.

Cuando? Sábado 10 de marzo a las 22 h.

Donde?: Sala Héroe de Madrid (Francisco de Rojas, 9).

Cuanto cuesta?: Entradas anticipadas 10 euros en Caminito Bar. Taquilla 13 euros.