No tengo muchos antecedentes de lo que en mi familia siempre llamamos bocadillos de verdura. Sólo leí por ahí que era un típico plato mediterráneo y, se me ocurre, italiano. En mi casa ya los hacía mi bisabuela, ¡miren si son viejos!

Ingredientes:

  • 1 bolsa de espinaca fresca
  • 3 yemas
  • 3 claras
  • 30 gramos de queso de rallar
  • harina leudante (de repostería) (cantidad necesaria)
  • 2 dientes de ajo picadísimos
  • soda de sifón (un toque)
  • 1 cucharadita  de orégano
  • sal y pimienta

Preparación:

Picar la espinaca en crudo y colocarla en un bol junto con los ajos picados. Agregarle las 3 yemas previamente batidas y mezclar junto con el queso rallado. Sazonar la preparación con sal y pimienta y agregarle el orégano. Agregar la soda en un toque prolongado y espumoso. Mezclar bien e ir incorporando a la preparación de a poco la harina tamizada que vaya absorbiendo hasta formar una pasta blanda. Batir las claras a punto de nieve y agregar a la preparación anterior en el momento de freír.

Freír los buñuelos de a cucharadas por tandas, en un recipiente con suficiente aceite bien caliente a fuego medio e ir girándolos hasta que adquieran un dorado medio por ambos lados.