La pasta amasada en casa no puede faltar cada fin de mes en los hogares argentinos

Desde hace ya unos años y sin saber exactamente de donde importamos esta «moda», en Argentina hemos adoptado la costumbre de comer ñoquis los días 29 de cada mes, poniendo un billete de cualquier denominación debajo del plato para la buena fortuna. Tanto se ha arraigado esta práctica que hasta los restaurantes promocionan ‘Los ñoquis del 29’. En todas sus variedades: de papa, de ricota, de verdura y de calabaza.

Lo cierto es que, tradiciones al margen, los ñoquis son una pasta deliciosa para disfrutar en familia en cualquier momento.

Ingredientes

  • 500 gramos de requesón (ricota)
  • 2 huevos
  • 50 gramos  de queso rallado
  • harina de repostería (cantidad necesaria)
  • sal, pimienta y nuez moscada

Preparación

  1. Poner en un bol la ricota y abrirla con un tenedor. Agregar el queso rallado, los huevos y la sal, la pimienta (yo uso pimienta negra de molinillo) y la nuez moscada e integrar todos los ingredientes mezclando bien.
  2. De a poco ir agregando la harina hasta que la masa lograda se despegue de las paredes del bol.
  3. Enharinar la mesada , verter la preparación y amasar agregando la harina necesaria hasta obtener una masa consistente y flexible  a la vez. Envolver en un film y dejar descansar en la heladera 30 minutos.
  4. Retirar de la heladera y cortar la masa en tiras de 1 centímetro de espesor. Cada feta cortarla a su vez en bastones de 1 centímetro de espesor. Hacer girar los bastones sobre la mesada enharinada para que tomen forma redonda y cortar los ñoquis en cuadraditos iguales.
  5. Se cocinan en abundante agua hirviendo con sal y se retiran a medida que van subiendo a la superficie y se los condimenta con la salsa elegida.