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Betiana Baglietto

Betiana Baglietto

Redactora Jefa at Argentinos.es
Periodista, escribidora. Con un pie en cada orilla. Más de 10 años en España, y aún no pierdo el acento. Loca por Bruno y Mateo

Una coproducción hispano-argentina que saldrá de gira por España narra la vida del gran protagonista de la Revolución Francesa.

Robespierre es el gran nombre de la Revolución Francesa. Es también el hombre capaz de aglutinar en torno a su persona adjetivos tan incompatibles como incorruptible, virtuoso, demócrata, soñador, asesino, sanguinario, loco o delirante. Robespierre es la figura que ha disparado la pluma de Mónica Ottino (autora de Eva y Victoria) a escribir un monólogo de cinco escenas que se ha transformado en la nueva apuesta cultural de la Embajada Argentina en España, una coproducción hispano-argentina dirigida por Alejandro Giles y protagonizada por Mónica Lleó, que ya se ha estrenado a ambas orillas y que en breve comenzará un gira teatral por toda España.

Apenas aterrizado en Madrid para presentar el montaje en sociedad con un work in progress en la Casa del Lector del Matadero de Madrid, su director, acostumbrado y encantado de trabajar en producciones iberoamericanas, habla con Argentinos.es para repasar el origen y la esencia del espectáculo centrado en un personaje tan histórico como actual, tan francés como universal.

En lo primero en lo que se detiene el dramaturgo argentino es en el protagonismo de una actriz para un papel de hombre: “Es un texto escrito para una mujer y pensado para interpretarse en varios idiomas. Toda su estructura, así como la estética de la época, facilitaban las cosas para que fuera una mujer y, en cuanto lo leí, pensé en Mónica Lleó, actriz canaria a la que ya había dirigido en otros espectáculos”.

Tan pronto como encontraron todos los elementos necesarios para hacer realidad la función, así como el apoyo de instituciones argentinas y españolas, el equipo arrancó con los ensayos en ambos países y ya el año pasado estrenaron en Buenos Aires y algunas ciudades del interior y en Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria, con una cálida acogida por parte del público.

Ahora preparan la versión francesa para estrenar este mes de marzo en el Club Francófono de Gran Canaria y esperan también a terminar la puesta en escena en catalán para presentarse en Barcelona, luego de pasar por Madrid y otras ciudades de la península con la obra en castellano.

“Mónica hace de Robespierre de niño y de adulto, hace de su padre y de otros personajes, en un tremendo despliegue interpretativo, sin salir de escena y cambiándose de vestuario delante del público a medida que el personaje se va transformando. El texto va más allá de quién fue Robespierre para la Historia, trata de un niño maltratado y odiado por su familia, abandonado por su padre al quedar huérfano de madre y criado por sus abuelos y sus tíos. Habla de una persona carente de cualquier amor que sale adelante y se supera a sí mismo hasta convertirse primero en abogado y político y luego en el protagonista de una revolución que cambiaría para siempre la historia de un país y también del mundo, de cómo el poder convierte en monstruos a las personas más talentosas”, resume Alejandro.

“Es una obra psicológica, física y emocional, que incluye hasta una escena con María Antonieta, cuando la acaban de matar. Es una muy buena síntesis, un texto corto pero con mucho contenido y muy bien articulado, muy complicado de realizar, que me volvió loco apenas lo leí”, agrega el director sobre el guion de Ottino, a quien considera la autora de teatro histórico más importante del momento.

Impregnada de la preciosa música de Mahler, y de algún tema de Mozart, “el espectáculo tiene todo de actual, porque habla de las desigualdades, de las diferencias de clases, como en el mundo en el que vivimos, que cada vez está peor en esta materia. Es de época pero es de hoy, tiene una enorme resonancia con el aquí y el ahora, cuando la gente se enceguece por el poder, hasta en los más pequeños espacios, es la raíz de nuestra historia”, concluye Giles.