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Betiana Baglietto

Betiana Baglietto

Redactora Jefa at Argentinos.es
Periodista, escribidora. Con un pie en cada orilla. Más de 10 años en España, y aún no pierdo el acento. Loca por Bruno y Mateo

‘Bomarzo’, la ópera inspirada en la novela de Mujica Lainez y un puñado de conciertos de tango animan la programación del escenario madrileño.

El Teatro Real de Madrid ha hecho un importante hueco en la agenda de celebración de su 200 aniversario a la música argentina. Por un lado, entre el 24 de abril y el 7 de mayo, ha programado cinco funciones de la ópera Bomarzo, que el argentino Alberto Ginastera escribió inspirado en la exquisita novela de su compatriota, Manuel Mujica Lainez. Por otro lado, y en paralelo a la historia del duque romano jorobado Pier Franceso Orsini, trae a diferentes artistas que dan vida al ciclo Fragancias de Tango.

Una ópera monstruosa

Hacía 40 años que Bomarzo no subía a un escenario europeo y ahora regresa con producción del Teatro Real y la Ópera de Ámsterdam y con la presencia de la hija de su autor, Georgina Ginastera. La ópera es un vertiginoso viaje al pasado en forma de flashback cuando, en el paroxismo de la muerte, el duque jorobado, atormentado por la deformidad física y obsesionado con la inmortalidad, repasa su vida corrupta, siniestra y libertina en el seno de la nobleza italiana del cinquecento, sin dulcificar sus perversiones, obsesiones, fantasías eróticas, bisexualidad e impotencia. Dueño de una biografía mezquina y disoluta, despreciado por su familia y engañado por su mujer, el duque vive amargado, confiando en la inmortalidad que le fue conjurada al nacer. Pero el elixir de la vida eterna que le dan de beber es, finalmente, el veneno que lo hace morir.

Las colosales estatuas de piedra del siglo XVI que, entre árboles, arroyos y parterres del parque de Bomarzo, provincia de Viterbo, a 100 km al norte de Roma, evocan a seres míticos y fantásticos son las que motivaron a Mujica Lainez a escribir. Son las esculturas que Pier Francesco Orsini encargó a sus arquitectos para expurgar el dolor de la muerte de su mujer y bautizó como Bosque sagrado, aunque ahora se conozca como Parque de los monstruos.

Huele a tango

Conciertos de tango, dentro y fuera del Real, y dos exposiciones complementan el regreso de Bomarzo. Los de abril los protagonizan, en el Auditorio de la Escuela de Música Reina Sofía, Lidia Borda (20) y Patricia Noval (26), y en mayo les toca a Ariel Ardit (miércoles 3) y Adriana Varela (sábado 6).

Ardit, intérprete de la variante más historicista y tradicional del tango, presenta

en el teatro capitalino  su sexto disco solista Gardel Sinfónico, su personal homenaje al mítico cantante en el 80 aniversario de su muerte, junto a la Orquesta Sinfónica de Madrid, con Andrés Linetzky en piano y arreglos, Ramiro Boero en bandoneón y Gonzalo Ospina en dirección.

La nocturna y roquera voz de Adriana Varela, cantante popular y transgresora, tomará el testigo para contar los tangos con su particular e indiscutible estilo, mezcal de desgarro, intensidad y pasión, acariciando las melodías tangencialmente, sin subordinarse nunca a ellas.

En su concierto Por la vuelta, interpretará tangos clásicos de Carlos Gardel, Eduardo Pereyra, José Tinelli, y Sebastián Piana o Lucio Demare, con un guiño a la España de Joaquín Sabina. La acompañarán Marcelo Macri (piano y arreglos), Rafael Varela (guitarra) y Walter Castro (bandoneón).

Fuera del Real, en la Fundación Juan March, hay dos conciertos gratuitos en un ciclo dedicado a Ginastera (3 y 10 de mayo). Finalmente, en la Biblioteca Nacional se podrá contemplar la exposición Bomarzo: donde los monstruos no mueren (hasta el 25 de junio) y en el Teatro Real se ofrece una pequeña muestra, en la séptima planta, titulada Manuel Mujica Lainez y ‘Bomarzo’