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Betiana Baglietto

Betiana Baglietto

Redactora Jefa at Argentinos.es
Periodista, escribidora. Con un pie en cada orilla. Más de 10 años en España, y aún no pierdo el acento. Loca por Bruno y Mateo
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El director Luis Romero trae a España el montaje que es furor en Buenos Aires con la argentina Silvia Luchetti  y la española Nina compartiendo el papel protagónico.

Algo empieza a moverse en la escena del teatro musical español. Superada la época de resurrección de este género y el posterior estancamiento provocado por la crisis y el 21% de IVA cultural, a la vuelta del verano nos encontraremos con dos títulos que rompen con la tendencia del teatro musical convencional para meterse de lleno en un terreno hasta ahora inexplorado, el de temáticas más complejas y con una esencia más teatral que musical. O en el que la partitura sirve para explicar la obra de teatro.

Parte de la culpa la tiene un director argentino con un enorme bagaje, que ha decidido traer a España uno de los grandes éxitos de la escena porteña de los últimos años. Hablamos de Luis Romero y su montaje Casi normales, obra nacida en el off de Broadway, que pasó a convertirse en una de las grandes sensaciones del teatro musical neoyorquino y de ahí al mundo.

Para su aventura española, que se estrenará el 15 de septiembre en Canarias, luego viajará a Barcelona y después a Madrid, Romero contará con dos mujeres para el duro y difícil papel protagónico: la española Nina, la conocida docente del programa televisivo Operación Triunfo y una de las voces de Mamma Mía y Silvia Luchetti, actriz, cantante y bailarina argentina radicada en España que ya pasó por estas páginas cuando le tocó hacer el papel de María en Sonrisas y lágrimas. Guido Balzaretti, como hijo de la protagonista, es el tercer argentino involucrado en el montaje.

Con Silvia hablamos para que nos cuente de un proyecto con el que soñaba y que la tiene completamente cautivada. Es mediados de agosto y está en Barcelona, inmersa en un mes intensivo de ensayos previos al estreno. La charla arranca por Diana, el personaje que le toca compartir con su colega española, cabeza de cartel: “Es un papel muy duro, demandante, emocional, con una voz muy gritada, que se quiebra, se rompe. En casi todos los países en los que se ha interpretado el musical, la actriz principal ha quedado con problemas vocales. Por eso Luis Romero ha decidido repartirlo entre dos personas, para que la carga no sea tan grande para ninguna”.

Diana es una mujer bipolar que ha perdido a un hijo hace 17 años, pero ella se ha creado una historia paralela y sigue conviviendo con él como si estuviera todavía vivo, mientras su otra hija se ha convertido en un ser invisible. Un día decide dejar los medicamentos con los que trata su enfermedad psiquiátrica y su otra realidad se hace cada vez más presente, hasta llegar a festejar el cumpleaños del niño muerto.

Mientras nos resume el guion de Casi normales, Silvia no puede dejar de emocionarse con una historia que hace años descubrió por su versión neoyorquina en los premios Tony y ansiaba representar. Por eso cuando se enteró de que iba a haber audiciones en Barcelona para su puesta en escena en España, no se lo pensó dos veces y hacia allí voló desde Mallorca, donde se encontraba haciendo otro trabajo.

La vida tiene esas casualidades y, a veces, hasta se confabulan para dejarnos cumplir algún sueño, pues el director del montaje, que ya presentamos, fue además el primer gran maestro de teatro de Luchetti en su Argentina natal. “Es uno de los mejores maestros y directores. Yo tenía 18 años cuando me crucé con él y venía del mundo del ballet, la disciplina, la técnica, por lo que cuando él me hablaba de las emociones, del ridículo, de leer a Castaneda para remover sentimientos, para mí era chino básico. Me llevó un tiempo entender todo lo que me estaba enseñando, pero hoy lo llamo chamán, porque es un transformador de almas, un ser que hace que todo te llegue bien adentro, hasta lo más profundo”, cuenta.

Hoy, su maestro le da la posibilidad de ponerse el traje de esta mujer “estereotipo de su época, que queda embarazada muy joven y tiene que seguir adelante, porque así lo impone la sociedad, a la que medican en vez de intentar comprender, que hace que uno se pregunte si es mejor la cura o el dolor,  que te hace sentir madre, hija, que transmite los juegos y los miedos de una pareja y cómo los tapamos. Nada de esta obra nos es ajeno”, asegura esta amante de los personajes bipolares (ya había interpretado a Marta en ¿Quién teme a Virginia Woolf?), por aquello de que tu mente se vaya a otro sitio y te lo puedas creer y porque, como reza el cartel promocional del montaje, “ser normal no es tan normal”.

Silvia cuenta que en Argentina la obra ha levantado pasiones y que el público sale movilizado, enloquecido y espera tener similar repercusión en España, en donde cree que hacía falta esta renovación de musicales que viran hacia lo más teatral y comprometido. “Para nosotros era necesario, yo había tenido algunos proyectos que no me interesaban, quería hacer algo que me llevara a otro sitio desde lo actoral”. No queda nada para verla en acción.