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Acompañar en la distancia

Acompañar a nuestro seres queridos es un tema que resuena en muchos de nosotros por el hecho de haber emigrado pero aún más desde que estamos viviendo esta imposibilidad de viajar a causa de las limitaciones en esta pandemia.

El efecto mariposa y la distancia geográfica
Seguramente han escuchado hablar del efecto mariposa. Existe un proverbio chino que dice que el leve aleteo de las alas de una mariposa, se puede sentir al otro lado del mundo y también desde la ciencia, la teoría física del caos nos dice que una pequeña perturbación en un sistema puede tener consecuencias considerables e impredecibles en otro. ¿Qué tiene esto que ver con el tema de hoy?
¿Cuántas veces les pasó que no pudieron compartir con familia o amigos infinidad de acontecimientos, alegres o dolorosos, debido a la distancia?  Y, no se les planteó el dilema de cómo repartirnos para estar disponibles para los que están lejos y seguir presentes en nuestro dia a dia con nuestros hijos, pareja, trabajo, familia? ¿No han sentido alguna vez que el aleteo de una mariposa en nuestro país de origen ha provocado un huracán en nuestra cotidianeidad, a miles de kilómetros de distancia? Frustración, nostalgia, alegría , envidia, dolor, alivio, culpa, enojo, impotencia, angustia, tristeza seguramente te han acompañado en algún momento.

Los secretos y la comunicación a la distancia:
Muchas veces la familia o los amigos tienden a ocultarnos información sobre situaciones que pasan con intención de protegernos. A la vez, a veces somos nosotros los que ocultamos detalles dolorosos de nuestra vida con la misma intención de proteger a los que están lejos.
Sin embargo, sostener una comunicación asertiva nos ayudará a acercarnos y tender puentes en lugar de barreras. La comunicación depende de nuestra propia comunicación interior, es decir, primero me contacto con mis emociones y después busco la mejor manera de expresar mis sentimientos, pensamientos y puntos de vista. Para ello es importante expresarnos de manera tal que no seamos agresivos intentando a toda costa imponer lo nuestro, ni pasivos olvidando la expresión de nuestra voz interior.

Las limitaciones: el duelo y el “acompañar poniendo el cuerpo”
Seguramente durante este tiempo de cuarentena les ha tocado acompañar o vivir personalmente la situación de algún familiar enfermo o incluso enfrentar una muerte de algún ser querido desde la distancia. Vivir un duelo a la distancia es, si cabe, aún más doloroso ya que en muchas ocasiones no contamos con la contención de una red de contactos. Y entonces se trata de acompañar y acompañar-nos.
Por eso estar informados nos puede ayudar a procesar, internalizar y prepararnos emocionalmente para procesar el duelo.

Algunas ideas o recursos para acercarnos a pesar de la distancia:

Teniendo en cuenta que acompañar es estar con el otro, con lo que él o ella necesita, sin juzgar y sin prisas, se pueden implementar estrategias para aliviar o acortar la distancia.
Muchas son las circunstancias y cada caso es único y con sus características singulares.  Cada uno se enfrenta a sus propios miedos y necesidades.
Entonces la pregunta sería: ¿qué hacer?
A pesar de no existir una solución única ni fórmulas mágicas, podemos encontrar soluciones que se ajusten a la realidad que nos toca vivir adaptando los recursos con los que disponemos y siendo creativos,
Aquí algunos ejemplos

1.- Podemos buscar contactos confiables (amigos, familiares y/o cuidadores) que nos den información precisa y real de la situación que estén atravesando quienes nos preocupan, que nos ayuden a saber la verdad a pesar de la distancia.
También que puedan ser cómplices de una sorpresa o portadores de un regalo, de hacerles llegar su comida favorita o un capricho, por ejemplo.
2.- Si tienes un familiar enfermo, intenta tener una conversación telefónica con el médico a cargo. La información clara y directa siempre es mejor que “el teléfono descompuesto” y las suposiciones..
La distancia física, a veces, nos puede ayudar a tomar distancia emocional de aquello que nos afecta en nuestra familia de origen,  y  así ubicarnos en un mejor lugar a la hora de la toma de decisiones. En algunas circunstancias la cercanía al suceso doloroso nos confunde y nos impide ver las cosas con claridad.
3.- Si te ha tocado vivir un duelo a la distancia  no dejes de compartir ese dolor con tus seres queridos y te sugerimos encontrar algún ritual que te permita despedirte.  Estos rituales (funeral, ritos  religiosos, entierro, etc) nos permiten procesar de manera simbólica una pérdida real. Viviendo una pérdida a lo lejos, por ejemplo, puedes escribir una carta de despedida,  plantar un árbol,  organizar una reunión virtual  con  las personas  allegadas, organizar un ritual religioso, en  fin,  cada uno encontrará la manera que sintonice con su sentir. El duelo siempre lleva tiempo, no te fuerces, lo importante es  que lo hagas cuando lo sientas apropiado para ti, y recuerda que elaborar el duelo no es olvidar, es despedirse.
4.-  En el caso de una persona mayor o en situación de alto estrés, asegurarte de que cubra sus necesidades básicas (si es posible envía una compra del supermercado, pide a alguien que le cocine, que se asegure de que duerma, que lo visiten asiduamente) y conectarla con una red de apoyo.
5.- Si tienes niños, intenta favorecer el vínculo con los familiares que están lejos, puedes mandarles audios o videos con sus palabras, avances y aprendizajes o crear grupos en redes sociales para compartir con los más íntimos.
6.- Compartir juegos online del estilo de kahoot o apalabrados, o usar filtros en las videollamadas para reírse juntos.
7.- Ver una película o una serie a la vez y comentar.
8.- Hacerles llegar un álbum de fotos de momentos compartidos o que te gustaría compartir.
9.-  Cuando no son posibles las videollamadas, enviar un audio con tu voz, una canción cantada por tus hijos, una música significativa, un cuento relatado con tu voz para los más  pequeños, leer un libro a una persona mayor,  etc.
10.- Respecto a la comunicación en general, intenta no hacer promesas que no puedas cumplir y no dar consejos cuando no te lo piden.
Una última sugerencia, sobretodo intenta atender a tus necesidades emocionales, acompaña siempre y cuando puedas dar, a veces es también sano reconocer los límites propios , alejarse y luego encontrar una nueva manera de estar cerca. Recuerda no podemos dar aquello que no tenemos.

Si quieres contarnos qué te resonó de nuestro artículo  o compartir tus recursos para sobrellevar la distancia, puedes escribirlo en comentarios.
O también para dejarnos sugerencias o temas de tu interés.

Lic.Corinna Márquez: Ig y Facebook @Psico_corma

Lic Josefina Villagra: Facebook Josefina Villagra. Terapia Gestáltica

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