El artista argentino presenta Coppelia y Una velada con Duato y Kylián en compañía del Ballet Nacional Sodre de Uruguay, del 27 de diciembre al 8 de enero.

Los Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid presentan al Ballet Nacional Sodre de Uruguay dirigido por Julio Bocca en su vuelta a los escenarios españoles, en esta ocasión con dos programas, Coppélia y Una velada con Duato y Kylián.

Del 27 de diciembre al 1 de enero (cinco funciones) representarán Coppélia, coreografía de Enrique Martínez con la música en directo de la Orquesta Sinfónica Verum dirigida por Martín García. Coppélia fue estrenada por el BNS en Montevideo, para celebrar el 80° aniversario de la compañía. Esta versión de Enrique Martínez es un ballet que tiene mucho de teatro, por lo que requiere de la capacidad histriónica de los bailarines además de su exigencia técnica. Su gran dinamismo escénico, apoyado por la escenografía y el vestuario, acompaña y refuerza el desarrollo de la trama.

Del 4 al 8 de enero (cinco funciones) bailarán Una velada con Duato y Kylián. El despliegue corporal expuesto a través de las obras de dos grandes coreógrafos del siglo XX, Duato y Kylián, son una muestra clara de que, tanto en el ballet clásico como en la danza contemporánea, la compañía nacional de danza de Uruguay se supera día a día.

Petite mort, con coreografía de Jiri Kylián y música de Wolfang Amadeus Mozart, presenta seis hombres, seis mujeres y seis floretes. Los floretes cumplen verdaderamente la función de parejas de baile, y en algunas ocasiones parecen más rebeldes y obstinados que una pareja de carne y hueso. Visualizan un simbolismo que está más presente que una línea argumental. Agresión, sexualidad, energía, silencio, insensatez y vulnerabilidad. Todos estos elementos juegan un importante papel. Petite Mort, que literalmente significa muerte pequeña, es también, en lenguas como el francés y el árabe, paráfrasis de orgasmo.

Without Words es la segunda coreografía de Nacho Duato para la prestigiosa compañía ABT. El título alude a las piezas instrumentales de Schubert, música «sin palabras». Como en las piezas, el coreógrafo desnuda la danza de toda ambientación romántica. El amor y la muerte surgen como temáticas centrales derivadas de la música. Un mundo nuevo, lleno de posibilidades, se erige en un espacio escénico de oscuridad existencial. Duato presenta en toda su espontaneidad, un ciclo vital universal despojado de toda ornamentación.

Sinfonietta surge de la inspiración espontánea e inocente de Jirí Kylián, sobre la música de su compatriota Leoš Janáček. Se trata de un ballet fluido, espacioso, cargado de romanticismo. Las fanfarrias poderosas de la música de Janáček se conjugan a la perfección, con un despliegue incesante de energía y movimiento que transmite la intención original del compositor, evocando el espíritu libre del checo moderno.